La SIB

Desde 1891, año de su constitución, la Società Italiana di Beneficenza, SIB, opera en todo el territorio español en ámbito social, económico y sanitario, ayudando a los ciudadanos italianos residentes en el país que atraviesan situaciones de necesidad y desamparo y que necesitan ayudas inmediatas y concretas. El nombre Società Italiana di Beneficenza refleja el momento histórico de su creación. Hoy en día, la SIB es una organización moderna y estructurada, que opera en el campo de la asistencia social, manteniendo un contacto directo con sus propios asistidos.

Desde el punto de vista jurídico, la SIB es una asociación sin ánimo de lucro, reconocida por el Ministerio de Asuntos Exteriores italiano. Autónoma a nivel económico, gracias a la auto financiación que se consigue a través de la prestación de servicios a la comunidad italiana y la organización de eventos benéficos, cada año el balance se presenta, a través de la Embajada de Italia, al Ministerio competente, por razones de total transparencia y publicidad.

 

Quiénes son nuestros asistidos

La misión de la SIB es asisitr a los ciudadanos italianos residentes en España que, por las razones más diferentes, se encuentran en situación de dificultad, sobre todo económica. En el tiempo la SIB ha vivido una evolución de sus propios asistidos y, a los ciudadanos nacidos en Italia, se han añadido ciudadanos de nacionalidad italiana, pero de proveniencia de países sudamericanos.

De una manera sintética, pero de inmediata comprensión, podemos identificar los siguientes grupos:

  1. Asistidos  que reciben una ayuda económica desde hace años y que por sus características (personas mayores o con enfermedades crónicas limitativas) no pueden conseguir medios para mejorar su situación. Estas personas reciben ayudas de la SIB de manera regular.
  2. Personas que tienen necesidad de una ayuda concreta para un problema puntual y urgente. En su perfil se encuentran personas jóvenes que, después de haber viajado a España, quieren volver a Italia y no tienen medios económicos. O personas que, habiendo solicitado y por lo tanto en espera de recibir subvenciones institucionales, se dirigen a la SIB para conseguir los medios de subsistencia provisional hasta la normalización de su situación.
  3. Personas que, por una serie de problemas, han visto disminuir sus ingresos, hasta encontrarse en una situación de indigencia y a los que les faltan los requisitos para poder solicitar ayudas institucionales. Su crisis se hace cada vez más grave, tienen dificultad a pagar el alquiler, tienen riesgo de desahucio y las posibilidades de encontrar un nuevo trabajo son complicadas. Estos casos son muy complejos, porque afectan a familias enteras, normalmente con niños pequeños o madres solteras. Serían necesarias ayudas importantes para solucionar sus problemas.